Por – Linda Ojeda

Sin duda alguna, uno de los mayores retos académicos es realizar una monografía. Y es que este tipo de tarea supone una investigación exhaustiva de textos y diversas fuentes bibliográficas para desarrollar la temática principal del escrito. 

La monografía trata circunscritamente un tema, mediante una exposición explicativa, narrativa o descriptiva. Es de carácter académico, pues tiene como objetivo aumentar el conocimiento en diversas áreas educativas del nivel superior y universitario. 

En los cursos de español es común realizar estudios monográficos acerca de diferentes géneros u obras literarias. Para realizar una monografía es necesario seguir un formato formal y las instrucciones específicas que determinará cada profesor en particular. Las monografías pueden ser de compilación, investigación o de análisis de experiencia, pero sin importar cuál sea el tipo que se trabaje todas van a tener tres partes fundamentales: introducción, desarrollo o contenido y conclusión. 

Una monografía está estructurada básicamente de la siguiente manera: portada con título, índice o tabla de contenido, introducción, desarrollo o contenido (desde 10 hasta 15 páginas aproximadamente), reseñas bibliográficas (desde 5 hasta 12 aproximadamente), conclusiones y bibliografías. 

Estos sencillos pasos te servirán de guía para realizar una monografía:

1. Selecciona un tema de interés personal. En muchas ocasiones, los profesores ya cuentan con una lista de temas sugeridos dependiendo del curso o propósito de la investigación, así que deberás seleccionar entre las alternativas disponibles. Sé específico y selecciona un aspecto temático para desarrollar tu investigación. Será más fácil si puedes identificar algunos subtemas dentro de la totalidad temática. Un tema puede ser abordado desde distintas perspectivas, ya sea mediante la crítica, la exposición, el análisis, la información, etc.

2. Comienza realizando una búsqueda en diferentes bibliotecas escolares, universitarias o de tu comunidad. Consulta fuentes variadas, tales como: libros, enciclopedias, revistas electrónicas, videos, artículos de revista o periódicos, etc. Asegúrate de que todas las fuentes de consultas sean fidedignas; no todo lo que lees en el internet es confiable. Existen numerosas fuentes académicas que pueden ser de gran utilidad.

3. Lleva un registro de cada una de las fuentes que consultaste en cada biblioteca que visitaste. Recuerda anotar el título de la fuente o texto, el autor, los comentarios, la editorial, el año de publicación y las páginas que contienen la información que necesitas para desarrollar tu monografía.

4. Organiza toda la información recopilada de manera que tengas una idea más amplia de cómo desarrollar tu tarea. Algunas personas preparan un bosquejo preliminar que les sirve para identificar cuáles son los aspectos informáticos más relevantes para desarrollar la investigación y cómo pueden ser esbozados.

Una vez organizada la información, estarás listo para comenzar a redactar tu monografía. Debes asegurarte de redactar el trabajo libre de errores ortográficos, que el texto sea coherente, claro y ordenado. No redactes en primera persona, utiliza el impersonal se observa, se investiga, etc. Los verbos se utilizan en infinitivo. 

La elaboración de una investigación monográfica se rige por los parámetros de manuales, tales como APA (American Psychological Association) y el MLA (Modern Language Association), entre otros. Antes de entregar el trabajo al profesor coteja que cumplas con todos los requisitos exigidos. 

A continuación una guía que puedes utilizar para cotejar tu trabajo, sin embargo, deberás tomar en consideración los criterios particulares que cada profesor exige para realizar dichas investigaciones. La rúbrica que utilice el profesor para evaluar tu trabajo será la que valide si cumples o no con los criterios establecidos para la elaboración de tu monografía.


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